Frases célebres y versos varios

  • “Nada en el mundo es más peligroso que la ignorancia sincera y la estupidez concienzuda”. (Martin Luther King, Marcha en Washington por el trabajo y la libertad, 1963 )
  • Mister T: "Qué aceitoso está el aceite!"; "Uso los brazos de hilo dental"
  • "Es una vergüenza mandar callar a un necio, pero más lo es dejarle seguir hablando." (Benjamin Franklin)
  • "En mi vida he trabajado más que el ganso que pone sus huevos en lo alto del alcornoque..." (Jogen Hasler) [no es mi caso, vale :P ]
  • "La felicidad humana generalmente no se logra con grandes golpes de suerte, que pueden ocurrir pocas veces, sino con pequeñas cosas que ocurren todos los días" (Benjamin Franklin)

martes, 17 de junio de 2008

Lunes ennegrecido

¿Por qué a veces parece que las desgracias no vienen solas como dice el refranero? ¿Por qué siempre tienen más los que menos lo merecen? ¿Por qué los cabrones ríen y los honrados padecen?
Puedo decir que tengo cuatro amigos de verdad, que hay cuatro personas que pueden contar conmigo sea para lo que sea y a la hora que me necesiten, y que a mi vez yo espero lo mismo de ellos. Pero hoy me han hecho preocuparme seriamente tres de ellas, y es que la gente buena a veces no merece la mala suerte que por momentos les persigue.
Empezaré a contarlas por el orden en que fui teniendo noticia de ellos. A cosa de las once y media pasada, llegué al gimnasio como hago (o hacía) todas las mañanas para entrenar con mi maestro: hacer buenamente como podía de coach y recibir la del pulpo durante unos asaltos. Pero hoy ha sido diferente. En vez de eso, me encuentro a mi amigo vestido con el chándal, quejándose del mismo brazo que ya le costó una gracia hacía tiempo. El bíceps se había vuelto a romper, por el mismo sitio. Poco después estábamos los dos en urgencias, y lo que nos comentó el médico no pareció ser las mejores noticias posibles, y además, a cinco días de la velada que suponía su vuelta al ring tras más de dos años.
Casi terminando en el hospital, llamada desde Toledo. Miento mucho si digo que llevaba sólo un día esperando que sonara el teléfono, y me llena de alegría saber de nuevo de esta persona y volver a escucharla, pero tras su voz, de trasfondo, oigo un par de espinas que ya suponía, pero aún así me hacen pensar en ello y comerme la cabeza de rabia y de impotencia. Casi diez minutos después colgamos, y me quedo con una extraña sensación confortable pero sobre un corazón un poco encogido y latiendo lento.
Ya por fin llego a casa. Creo que puedo descansar un poco, pensar en estos problemas ajenos que siento tan míos, pero no, resuena por enésima vez el nuevo tono del móvil; alguien bueno y sin malicia alguna, con un nivel de sacrificio que me abruma, ve como por momentos se le va al traste una parte importante y trabajada del curso...
Sólo faltaría que ahora en Cuenca también tengan malas noticias para mí, ojalá me equivoque.

Desde esta noche desvelada en la que ya casi amanece dejo aquí mi ánimo a todos ellos aunque creo que casi no me lee ninguno, y les ofrezco una vez más mi mano para ayudarles a caminar, aunque nos separen las hojas del calendario, las carreteras nacionales o un reloj con escasas horas marcadas en su esfera, porque no estoy para mil trotes como antes y puede que me cambie el carácter, pero os tengo tanto aprecio y cariño como siempre, y vuestros problemas son mis preocupaciones a la vez, incluso los más pequeños o tontos.

4 comentarios:

sandía nº 3 dijo...

No hay nada como un "reencuentro" en esos momentos difíciles.

Gracias, y sabes que el sentimiento es mutuo.

La chica de las casas colgadas... dijo...

Sinceramente, siento decirte que en Cuenca, las cosas tampoco van nada bien, a ningún aspecto... Cada día que pasa, me pregunto más qué sentido tiene todo...

Y sí, evidentemente, no te equivocas, en Cuenca o en Albacete, como decía Mario Benedetti, "siempre puedes contar conmigo..."

Anónimo dijo...

pues cuando algo no va bien, es porque nosotros no hacemos lo suficiente por mejorar la situación.
Siempre hay alguna manera: tomarnos las cosas de otra forma, ver el lado positivo de las cosas, o...romper con aquello que nos hace mal, por mucho que nos duela.
Que estemos en un sitio o con una gente no significa que sean nuestro sitio y nuestra gente.
Luego, si algo va mal, trata de solucionarlo en vez de lamentarlo.

Evitadinamita dijo...

Hola Tony.
Aunque sea una carta personal sobre personas ajenas a mí, tengo que decirte que me ha gustado la manera de expresar tu estado de ánimo: reconocible para el aludido, discreto para quien sólo trate de escarbar donde no debe...
Bravo!
Anónimo: Te diría que vuelvas a leer puesto que hay un par de cosillas de las llamadas inevitables entre lo que cuenta la narración, por mucho que quieras ejercer una influencia omnipotente en el caos de la vida...
Como ves, no estoy para nada deacuerdo con esa afirmación que haces sobre la capacidad de determinar lo que nos ocurre en la vida. Sí, la suerte cuenta, y mucho.
Un abrazo Tony, espero que todo se solucione o sea lo más llevadero posible. Teneis suerte tus amigos y tú, no todo el mundo puede presumir de tal calidad en la Amistad.
Por otro lado, he leído las entradas anteriores...y prefiero Sabina a Springsteen, sin duda! No en todo vamos a estar deacuerdo tú y yo... ya lo sabes de antes! ;)