Hace unos años esta canción fue nominada la mejor canción británica de todos los tiempos, y aunque no tengo suficiente culturilla musical para afirmarlo, creo que no van muy desencaminados. Es esa letra, sencilla, y que significa tanto. Aunque no sé por qué, suena mil veces mejor en inglés que en español.
Today is gonna be the day
That they're gonna throw it back to you
By now you should've somehow
Realized what you gotta do
I don't believe that anybody
Feels the way I do about you now
Backbeat the word was on the street
That the fire in your heart is out
I'm sure you've heard it all before
But you never really had a doubt
I don't believe that anybody feels
The way I do about you now
And all the roads we have to walk along are winding
And all the lights that lead us there are blinding
There are many things that I would
Like to say to you
I don't know how
Because maybe
You're gonna be the one who saves me?
And after all
You're my wonderwall
Today was gonna be the day?
But they'll never throw it back to you
By now you should've somehow
Realized what you're not to do
I don't believe that anybody
Feels the way I do
About you now
And all the roads that lead to you were winding
And all the lights that light the way are blinding
There are many things that I would like to say to you
I don't know how
I said maybe
You're gonna be the one who saves me ?
And after all
You're my wonderwall
I said maybe
You're gonna be the one who saves me ?
And after an
You're my wonderwall
Said maybe
You're gonna be the one that saves me
You're gonna be the one that saves me
You're gonna be the one that saves me
viernes, 20 de junio de 2008
martes, 17 de junio de 2008
Lunes ennegrecido
¿Por qué a veces parece que las desgracias no vienen solas como dice el refranero? ¿Por qué siempre tienen más los que menos lo merecen? ¿Por qué los cabrones ríen y los honrados padecen?
Puedo decir que tengo cuatro amigos de verdad, que hay cuatro personas que pueden contar conmigo sea para lo que sea y a la hora que me necesiten, y que a mi vez yo espero lo mismo de ellos. Pero hoy me han hecho preocuparme seriamente tres de ellas, y es que la gente buena a veces no merece la mala suerte que por momentos les persigue.
Empezaré a contarlas por el orden en que fui teniendo noticia de ellos. A cosa de las once y media pasada, llegué al gimnasio como hago (o hacía) todas las mañanas para entrenar con mi maestro: hacer buenamente como podía de coach y recibir la del pulpo durante unos asaltos. Pero hoy ha sido diferente. En vez de eso, me encuentro a mi amigo vestido con el chándal, quejándose del mismo brazo que ya le costó una gracia hacía tiempo. El bíceps se había vuelto a romper, por el mismo sitio. Poco después estábamos los dos en urgencias, y lo que nos comentó el médico no pareció ser las mejores noticias posibles, y además, a cinco días de la velada que suponía su vuelta al ring tras más de dos años.
Casi terminando en el hospital, llamada desde Toledo. Miento mucho si digo que llevaba sólo un día esperando que sonara el teléfono, y me llena de alegría saber de nuevo de esta persona y volver a escucharla, pero tras su voz, de trasfondo, oigo un par de espinas que ya suponía, pero aún así me hacen pensar en ello y comerme la cabeza de rabia y de impotencia. Casi diez minutos después colgamos, y me quedo con una extraña sensación confortable pero sobre un corazón un poco encogido y latiendo lento.
Ya por fin llego a casa. Creo que puedo descansar un poco, pensar en estos problemas ajenos que siento tan míos, pero no, resuena por enésima vez el nuevo tono del móvil; alguien bueno y sin malicia alguna, con un nivel de sacrificio que me abruma, ve como por momentos se le va al traste una parte importante y trabajada del curso...
Sólo faltaría que ahora en Cuenca también tengan malas noticias para mí, ojalá me equivoque.
Desde esta noche desvelada en la que ya casi amanece dejo aquí mi ánimo a todos ellos aunque creo que casi no me lee ninguno, y les ofrezco una vez más mi mano para ayudarles a caminar, aunque nos separen las hojas del calendario, las carreteras nacionales o un reloj con escasas horas marcadas en su esfera, porque no estoy para mil trotes como antes y puede que me cambie el carácter, pero os tengo tanto aprecio y cariño como siempre, y vuestros problemas son mis preocupaciones a la vez, incluso los más pequeños o tontos.
Puedo decir que tengo cuatro amigos de verdad, que hay cuatro personas que pueden contar conmigo sea para lo que sea y a la hora que me necesiten, y que a mi vez yo espero lo mismo de ellos. Pero hoy me han hecho preocuparme seriamente tres de ellas, y es que la gente buena a veces no merece la mala suerte que por momentos les persigue.
Empezaré a contarlas por el orden en que fui teniendo noticia de ellos. A cosa de las once y media pasada, llegué al gimnasio como hago (o hacía) todas las mañanas para entrenar con mi maestro: hacer buenamente como podía de coach y recibir la del pulpo durante unos asaltos. Pero hoy ha sido diferente. En vez de eso, me encuentro a mi amigo vestido con el chándal, quejándose del mismo brazo que ya le costó una gracia hacía tiempo. El bíceps se había vuelto a romper, por el mismo sitio. Poco después estábamos los dos en urgencias, y lo que nos comentó el médico no pareció ser las mejores noticias posibles, y además, a cinco días de la velada que suponía su vuelta al ring tras más de dos años.
Casi terminando en el hospital, llamada desde Toledo. Miento mucho si digo que llevaba sólo un día esperando que sonara el teléfono, y me llena de alegría saber de nuevo de esta persona y volver a escucharla, pero tras su voz, de trasfondo, oigo un par de espinas que ya suponía, pero aún así me hacen pensar en ello y comerme la cabeza de rabia y de impotencia. Casi diez minutos después colgamos, y me quedo con una extraña sensación confortable pero sobre un corazón un poco encogido y latiendo lento.
Ya por fin llego a casa. Creo que puedo descansar un poco, pensar en estos problemas ajenos que siento tan míos, pero no, resuena por enésima vez el nuevo tono del móvil; alguien bueno y sin malicia alguna, con un nivel de sacrificio que me abruma, ve como por momentos se le va al traste una parte importante y trabajada del curso...
Sólo faltaría que ahora en Cuenca también tengan malas noticias para mí, ojalá me equivoque.
Desde esta noche desvelada en la que ya casi amanece dejo aquí mi ánimo a todos ellos aunque creo que casi no me lee ninguno, y les ofrezco una vez más mi mano para ayudarles a caminar, aunque nos separen las hojas del calendario, las carreteras nacionales o un reloj con escasas horas marcadas en su esfera, porque no estoy para mil trotes como antes y puede que me cambie el carácter, pero os tengo tanto aprecio y cariño como siempre, y vuestros problemas son mis preocupaciones a la vez, incluso los más pequeños o tontos.
domingo, 8 de junio de 2008
Suma y sigue
Tarde de domingo; lluviosa, desolada y fea. Me siento ya más descansado después de encontrar mis huesos sobre un sofá de polipiel a eso de las doce del mediodía. No era en mi propia casa, ni siquiera en casa de un amigo. Era un tío del gimnasio que conocí hace dos días, y allí estábamos a las siete de la mañana contándonos nuestras vidas, y lo bien que se dio la noche, aunque vale, el colega que nos acercó en su coche nos obligó a estar solos frente a esa botella de Cutty... Lo dicho, hay que mejorar en la próxima.
No sé, pero creo que esta canción va a juego con mi estado de ánimo y con el cielo traslúcido de color blanco perla: hermosamente bello y melancólico.
No sé, pero creo que esta canción va a juego con mi estado de ánimo y con el cielo traslúcido de color blanco perla: hermosamente bello y melancólico.
Extraño como un pato en el Manzanares,
torpe como un suicida sin vocación,
absurdo como un belga por soleares,
vacío como una isla sin Robinson.
Oscuro como un túnel sin tren expreso,
negro como los ángeles de Machín,
febril como la carta de amor de un preso...
así estoy yo, así estoy yo, sin ti.
Perdido como un quinto en día de permiso,
como un santo sin paraíso,
como el ojo del maniquí.
Huraño como un dandy con lamparones,
como un barco sin polizones,
así estoy yo sin ti.
Más triste que un torero
al otro lado del telón de acero.
Así estoy yo, así estoy yo, así estoy yo, sin ti.
Vencido como un viejo que pierde al tute,
lascivo como el beso del coronel,
furtivo como el Lute cuando era el Lute,
inquieto como un párroco en un burdel.
Errante como un taxi por el desierto,
quemado como el cielo de Chernobil,
solo como un poeta en el aeropuerto...
así estoy yo, así estoy yo, sin ti.
Inútil como un sello por triplicado,
como el semen de los ahorcados,
como el libro del porvenir.
Violento como un niño sin cumpleaños,
como el perfume del desengaño...
así estoy yo, sin ti.
Más triste que un torero
al otro lado del telón de acero.
Así estoy yo, así estoy yo, así estoy yo, sin ti.
Amargo como el vino del exiliado,
como el domingo del jubilado,
como una boda por lo civil.
Macabro como el vientre de los misiles,
como un pájaro en un desfile...
así estoy yo, sin ti.
Más triste que un torero
al otro lado del telón de acero.
Así estoy yo, así estoy yo, así estoy yo, sin ti...
Mañana por la mañana toca vuelta a lo mismo; ponerme encima la media docena de protecciones y a recibir la del pulpo a manos de mi maestro. Se va acercando el día 21, en que esperamos que la velada se lleve a cabo de manera correcta, no tengamos errores tontos y no nos fallen más competidores. Bah, seguro que será así.
martes, 3 de junio de 2008
Taciturna Juno
(Extracto de la película Juno; diálogo entre la protagonista y su padre, a tres cuartas partes del metraje, que conlleva al desenlace final):
[No me doy cuenta de cuánto me gusta estar en mi casa hasta después de haber estado rato en otro sitio muy distinto...]
Juno: Hola papá.
Mac: Hola, versión hinchada de Junito. ¿Dónde estabas?
Juno: Por ahí, ocupándome de cosas que subrepasan mi nivel de madurez. Bufff... ¿Dónde están todos?
Mac: Bren [madrastra de Juno] ha llevado a Liberty Bell [hermana pequeña de Juno] a su clase de patinaje sobre hielo.
Juno: ¿Cuándo aprendereis que los peques no pueden patinar sobre hielo?
Mac: Te veo un poco taciturna, cariño. ¿Qué te ha picado?
Juno: Bueno... Es sólo que estoy perdiendo mi fe en la humanidad.
Mac: ¿Puedes darme unos cuantos detalles más?
Juno: Me pregunto si pueden dos personas seguir juntas para siempre.
Mac: ¿Te refieres a parejas?
Juno: Sí, personas enamoradas.
Mac: ¿Son líos de chicos? Porque sinceramente no me parece bien que tengas ligues en tu estado; eso sería bastante chungo.
Juno: No papá, es...
Mac: Sería así "en plan guarra"; ¿no es lo que decís las chicas, "en plan guarra", "en plan golfa"?
Juno: ¡Para, por favor!
Mac: "¿Espatarrada y empatillada?"
Juno: No es... no es nada de eso. Sólo... sólo necesito saber que es posible que dos personas puedan seguir felices juntas para siempre.
Mac: No es fácil; eso está claro. Y, eh, no tengo el mejor historial del mundo, ya lo sé, pero... ya llevo diez años con tu madrastra y estoy orgulloso de decir que somos muy felices. Mira, en mi opinión, lo mejor que puedes hacer es buscar a una persona que te quiera exactamente tal y como eres: de buen humor, de mal humor; fea, guapa; atractiva... como sea. La persona ideal seguirá perdiendo el culo por ti.
Juno: Ah...
Mac: esa es la clase de persona que merece la pena.
Juno: Sí... Sí, creo que la he encontrado.
Mac: ¡Claro! ¡Tu querido y viejo papá!
Juno: Oh...
Mac: Sabes que siempre te querré y te apoyaré estés en el lío que estés. Obviamente.
Juno: Ah... Papá, creo que... voy a pirarme un rato, pero no volveré tarde.
Mac: Vale. ¿Te referías a mí, verdad?
Juno: Ah, sí...
[No me doy cuenta de cuánto me gusta estar en mi casa hasta después de haber estado rato en otro sitio muy distinto...]
Juno: Hola papá.
Mac: Hola, versión hinchada de Junito. ¿Dónde estabas?
Juno: Por ahí, ocupándome de cosas que subrepasan mi nivel de madurez. Bufff... ¿Dónde están todos?
Mac: Bren [madrastra de Juno] ha llevado a Liberty Bell [hermana pequeña de Juno] a su clase de patinaje sobre hielo.
Juno: ¿Cuándo aprendereis que los peques no pueden patinar sobre hielo?
Mac: Te veo un poco taciturna, cariño. ¿Qué te ha picado?
Juno: Bueno... Es sólo que estoy perdiendo mi fe en la humanidad.
Mac: ¿Puedes darme unos cuantos detalles más?
Juno: Me pregunto si pueden dos personas seguir juntas para siempre.
Mac: ¿Te refieres a parejas?
Juno: Sí, personas enamoradas.
Mac: ¿Son líos de chicos? Porque sinceramente no me parece bien que tengas ligues en tu estado; eso sería bastante chungo.
Juno: No papá, es...
Mac: Sería así "en plan guarra"; ¿no es lo que decís las chicas, "en plan guarra", "en plan golfa"?
Juno: ¡Para, por favor!
Mac: "¿Espatarrada y empatillada?"
Juno: No es... no es nada de eso. Sólo... sólo necesito saber que es posible que dos personas puedan seguir felices juntas para siempre.
Mac: No es fácil; eso está claro. Y, eh, no tengo el mejor historial del mundo, ya lo sé, pero... ya llevo diez años con tu madrastra y estoy orgulloso de decir que somos muy felices. Mira, en mi opinión, lo mejor que puedes hacer es buscar a una persona que te quiera exactamente tal y como eres: de buen humor, de mal humor; fea, guapa; atractiva... como sea. La persona ideal seguirá perdiendo el culo por ti.
Juno: Ah...
Mac: esa es la clase de persona que merece la pena.
Juno: Sí... Sí, creo que la he encontrado.
Mac: ¡Claro! ¡Tu querido y viejo papá!
Juno: Oh...
Mac: Sabes que siempre te querré y te apoyaré estés en el lío que estés. Obviamente.
Juno: Ah... Papá, creo que... voy a pirarme un rato, pero no volveré tarde.
Mac: Vale. ¿Te referías a mí, verdad?
Juno: Ah, sí...
jueves, 22 de mayo de 2008
Letras de Hip-Hop (y 3... por ahora)
Y para terminar esta trilogía que quería publicar, un poema de los que creo más me han llegado de un tiempo a esta parte. Letra en tercera persona para leer entera; pertenece a un disco que, aparte de ser 100% gratuito, encierra muchas y muy buenas canciones, y si te gusta el rap, más aún:
Soledad (Lom-C)
En la celda...
Soledad (Lom-C)
En la celda...
Soledad ya no recuerda su rostro y vive esperando. Está buscando un camino y está llorando. En su cuarto, cada noche lamentos son un presagio. En este precipicio, ella prefiere ver lo trágico.
Mágico era el mundo antes, pero no entiende. Cada segundo vierte su sangre esperando el viernes. Ya no recuerda sus ojos ni la felicidad, y encuentra mil cerrojos siempre si quiere soñar.
Viviendo sin prisa, olvidando caricias perdidas. Sintiendo el odio en su cama, siempre cuando respira. En cada calle siente el ayer, la edad del tiempo. Quiere olvidar el taller y tallar su templo.
Vive de sueños, de promesas inciertas. Reside en vías muertas, se muere cuando despierta. Sonríe, pero por dentro el dolor le abrasa. Está encerrada en su casa viendo pasar el tiempo.
El llanto es su alimento diario. En un calendario / ya no hay días; hay histeria y mil adversarios. Quiere volver a ser niña, y es una línea en el tiempo /que no termina: Soledad es víctima.
En la celda, Soledad intentará ser libre,
y dará su vida por buscar al corazón que escribe.
Entre lágrimas, Soledad se rendirá a su suerte,
decidirá entre vida y muerte y no lo sabrá.
En la celda, Soledad intentará ser libre,
y dará su vida por buscar un cielo que no existe.
Entre lágrimas, Soledad se rendirá a su suerte,
decidirá entre vida y muerte y no volverá.
Soledad vive escondida en su cueva y no quiere / ver la luz. Lágrimas contienen sueños bajo este / cielo azul. Dulce condena y Soledad se rinde. En un rincón de su alma Soledad grita que no es libre.
Soledad sólo piensa, oye pero no escucha. Sus ojos miran sin ver, quieren vencer pero no luchan. Ella espera sentir que está viva y tan sólo sufre. Soledad tiene fe, pero no es fuerte y se confunde.
Desconfía de todos, ya no se siente la misma. Soledad es pesimista y se hunde en aquellas cimas, cuando está en el trabajo, soñando con no estar allí, cuando vuelve a su casa cansada, obligada a volver a ir.
No conversa con nadie. Soledad se encierra, enterrando su recuerdo, mirando su herida de guerra. Sólo es feliz si está triste y la vida pasa. Soledad no resiste. Su luna llora, ella descansa.
En la celda, Soledad intentará ser libre,
y dará su vida por buscar al corazón que escribe.
Entre lágrimas, Soledad se rendirá a su suerte,
decidirá entre vida y muerte y no lo sabrá.
En la celda, Soledad intentará ser libre,
y dará su vida por buscar un cielo que no existe.
Entre lágrimas, Soledad se rendirá a su suerte,
decidirá entre vida y muerte y no volverá.
Soledad es una niña inocente, una cicatriz, un corazón que se rompe y redacta cada matiz. Soledad es una imagen de un ángel en el Infierno. Siente el frío en su piel y el amargo invierno.
Anda sin rumbo, y Soledad se pierde, recordando / aquel beso en un prado verde. Soledad despierta / cubierta de sombras: alguien está esperando. Se esconde entre las sábanas, grita "¿hasta cuándo?".
Soledad vive en mi alma, está en mis ojos. Soledad escribe por mis manos y aquí te acompaña. Es ese peso en tu espalda que no te deja, el reflejo entre rejas que aleja a tu mundo en calma.
En la celda, Soledad intentará ser libre,
y dará su vida por buscar al corazón que escribe.
Entre lágrimas, Soledad se rendirá a su suerte,
decidirá entre vida y muerte y no lo sabrá.
En la celda, Soledad intentará ser libre,
y dará su vida por buscar un cielo que no existe.
Entre lágrimas, Soledad se rendirá a su suerte,
decidirá entre vida y muerte y no volverá... no volverá...
Mágico era el mundo antes, pero no entiende. Cada segundo vierte su sangre esperando el viernes. Ya no recuerda sus ojos ni la felicidad, y encuentra mil cerrojos siempre si quiere soñar.
Viviendo sin prisa, olvidando caricias perdidas. Sintiendo el odio en su cama, siempre cuando respira. En cada calle siente el ayer, la edad del tiempo. Quiere olvidar el taller y tallar su templo.
Vive de sueños, de promesas inciertas. Reside en vías muertas, se muere cuando despierta. Sonríe, pero por dentro el dolor le abrasa. Está encerrada en su casa viendo pasar el tiempo.
El llanto es su alimento diario. En un calendario / ya no hay días; hay histeria y mil adversarios. Quiere volver a ser niña, y es una línea en el tiempo /que no termina: Soledad es víctima.
En la celda, Soledad intentará ser libre,
y dará su vida por buscar al corazón que escribe.
Entre lágrimas, Soledad se rendirá a su suerte,
decidirá entre vida y muerte y no lo sabrá.
En la celda, Soledad intentará ser libre,
y dará su vida por buscar un cielo que no existe.
Entre lágrimas, Soledad se rendirá a su suerte,
decidirá entre vida y muerte y no volverá.
Soledad vive escondida en su cueva y no quiere / ver la luz. Lágrimas contienen sueños bajo este / cielo azul. Dulce condena y Soledad se rinde. En un rincón de su alma Soledad grita que no es libre.
Soledad sólo piensa, oye pero no escucha. Sus ojos miran sin ver, quieren vencer pero no luchan. Ella espera sentir que está viva y tan sólo sufre. Soledad tiene fe, pero no es fuerte y se confunde.
Desconfía de todos, ya no se siente la misma. Soledad es pesimista y se hunde en aquellas cimas, cuando está en el trabajo, soñando con no estar allí, cuando vuelve a su casa cansada, obligada a volver a ir.
No conversa con nadie. Soledad se encierra, enterrando su recuerdo, mirando su herida de guerra. Sólo es feliz si está triste y la vida pasa. Soledad no resiste. Su luna llora, ella descansa.
Perdida en la duda que vio crecer este miedo. Sumida en otro dulce sueño soñando con él y un "te quiero". Está tranquila en su mundo y Soledad duerme, con su mirada en el cielo y el velo negro de la muerte.
En la celda, Soledad intentará ser libre,
y dará su vida por buscar al corazón que escribe.
Entre lágrimas, Soledad se rendirá a su suerte,
decidirá entre vida y muerte y no lo sabrá.
En la celda, Soledad intentará ser libre,
y dará su vida por buscar un cielo que no existe.
Entre lágrimas, Soledad se rendirá a su suerte,
decidirá entre vida y muerte y no volverá.
Soledad es una niña inocente, una cicatriz, un corazón que se rompe y redacta cada matiz. Soledad es una imagen de un ángel en el Infierno. Siente el frío en su piel y el amargo invierno.
Anda sin rumbo, y Soledad se pierde, recordando / aquel beso en un prado verde. Soledad despierta / cubierta de sombras: alguien está esperando. Se esconde entre las sábanas, grita "¿hasta cuándo?".
Soledad vive en mi alma, está en mis ojos. Soledad escribe por mis manos y aquí te acompaña. Es ese peso en tu espalda que no te deja, el reflejo entre rejas que aleja a tu mundo en calma.
En la celda, Soledad intentará ser libre,
y dará su vida por buscar al corazón que escribe.
Entre lágrimas, Soledad se rendirá a su suerte,
decidirá entre vida y muerte y no lo sabrá.
En la celda, Soledad intentará ser libre,
y dará su vida por buscar un cielo que no existe.
Entre lágrimas, Soledad se rendirá a su suerte,
decidirá entre vida y muerte y no volverá... no volverá...
lunes, 19 de mayo de 2008
Filosofía parisina (Hotel Chevalier, 2007)
Extracto de un corto protagonizado por Natalie Portman y Jason Schwartzman, que se puede encontrar tras los créditos de la película "Viaje a Darjeeling"; lo que falta de diálogo (poco más que esto) es prescincible:
Jack: I promise, I will never be your friend. No matter what, ever.
She: (pissed of) If we fuck I'm gonna feel like shit tomorrow.
Jack: That's okay with me.
She: I love you. I never hurt you on purpose.
Jack: I don't care.
[Usando una denominación ajena, esto es un "momentazo fílmico" para mí (saludetes Fétido ;) ); y auqnue sea un corto de 12 minutos, con diez líneas de diálogo, hasta cierto punto tópico... me encanta. Es de lo que más me ha gustado de cine de un tiempo a esta parte, lo cual me asusta: empiezo a volverme raro...]
She: Whatever happens in the end, I don't wanna lose you as my friend.
Jack: I promise, I will never be your friend. No matter what, ever.
She: (pissed of) If we fuck I'm gonna feel like shit tomorrow.
Jack: That's okay with me.
She: I love you. I never hurt you on purpose.
Jack: I don't care.
[Usando una denominación ajena, esto es un "momentazo fílmico" para mí (saludetes Fétido ;) ); y auqnue sea un corto de 12 minutos, con diez líneas de diálogo, hasta cierto punto tópico... me encanta. Es de lo que más me ha gustado de cine de un tiempo a esta parte, lo cual me asusta: empiezo a volverme raro...]
domingo, 18 de mayo de 2008
Letras de Hip-Hop (2 de 3)
Esperando esperanza (Lom-C)
Vivo esperando esperanza, ok.
Muchas veces me evado del mundo, desde lo alto de este monte el horizonte me muestra cada segundo. En cada senda sin prisa, escucho el agua respirar; la espera más dulce, la brisa de la libertad.
Inventando un camino, hablando con la fría roca, recuerdo un lamento y una utopía que me invoca. Estoy volcando mis fuerzas, mi corazón es el volcán que escupe; mi calma la fórmula. Dibujo tu rostro en las nubes.
Apóstol de este dios sin religión, bajo este Sol que compone mis líneas, sin prisas, sin ningún precio; una visión del paraíso te compara mi quimera. Escapé de esa prisión hacia otra atmósfera y todo prospera.
Proyecto mis ojos en la distancia de esta cima. Puedo ver la ciudad y encima de ella un mar de lágrimas. Puedo ver cada historia, cada mirada que condena aquel dolor por el que arrastras a cuestas tus viejas cadenas.
Puedo entrar en tu memoria, recordar cada momento. Cada paso es una huella en el tiempo y una victoria. Cada grito desgarrado es un silencio que me habla, que através de la niebla juzga mis actos sin palabras.
Puedo ver aquel pacto, la sangre que selló el enlace. Entrar en tus sueños y abrir la puerta a otro paraje es emprender otro viaje sin un destino. Mi equipaje es aprender del camino, en cada tropiezo hay un mensaje.
Yo con él me animo, limo mi alma y sus carencias. Cada día es un mundo y cada segundo una ciencia, una ruta por tu subconsciente. No se si entiendes que el futuro es ahora, la historia sólo es el presente.
Cuando escucho tu nombre mi corazón vuelve a nacer; feliz con mirarte a los ojos y ver que amanece. Mi camino eres tú, mi espíritu que vaga libre. Es mi destino, cuando veo tu luz y mis manos escriben.
Cuando escucho tu nombre mi corazón vuelve a nacer; feliz con mirarte a los ojos y ver que amanece. Mi camino eres tú, mi espíritu que vaga libre. Es mi destino, cuando veo tu luz...
Este es mi sueño más dulce, el de vivir para ser libre en busca de mi esperanza y es un sueño que conduce. Mi mundo interior es la miel, tu entorno el azufre, el que consume cada lunes tu fe mientras otros sufren.
Mi paraíso es esto; días felices son hélices. Vuelo para escribir textos y pulir matices; para mantener el fuego, el calor que nos dio vida, en este juego donde cada desliz te hizo ganar partidas.
Mirar tus ojos es sólo hablar con Dios sin odio, descifrar entre frases la clave que abrirá aquel folio donde guardo mi amor, donde se esconde cada beso, donde vago convertido en un verso que es mi motor.
Eres mi música, la musa que inspira cada mensaje sin rencor. Sé que eres única y mis súplicas vieron el Sol. (estoy) Preso de aquel precio, pero sonrío, bajo el árbol de la ciencia eres calor para este frío.
Tus palabras son el agua limpia que hace crecer mi ilusión. Envío cartas a Dios con cada canción. Muchos me espían, siguen sin saber cuál es la clave: miro al cielo y grito tu nombre, es mi filosofía.
Mi confianza en esta vida de envidias, mi única llave, la que abre la puerta de mi alma y cura esta herida. Mi locura es cordura, la cuerda que sujeta un rap que flota sin rumbo en el mundo: eres mi única energía.
Cuando escucho tu nombre mi corazón vuelve a nacer; feliz con mirarte a los ojos y ver que amanece. Mi camino eres tú, mi espíritu que vaga libre. Es mi destino, cuando veo tu luz y mis manos escriben.
Cuando escucho tu nombre mi corazón vuelve a nacer; feliz con mirarte a los ojos y ver que amanece. Mi camino eres tú, mi espíritu que vaga libre. Es mi destino, cuando veo tu luz...
domingo, 11 de mayo de 2008
Letras de Hip-Hop (1 de 3)
Él y ella (Arma Blanca con Dlux)
Es él y ella... Es Arma Blanca... Dlux...
Son historias en cada ciudad, en cada mente, en cada corazón. Hay una luz y hay un lado oscuro.
Ella tenía todo lo que el buscaba de una mujer, era ese ángel escondido tras su piel, con labios de miel. Él siempre supo qué escoger y ser fiel a su compromiso, preso del sabor de la hiel que luego le trajo un beso.
Así cedió por amor; por miedo a perderla no quiso ser la perla en manos de alguien que no apreciaría tenerla. Él y ella, conocerla fue un paso hacia un paraíso. Estaba feo ser su trofeo, éste era el precio de quererla.
No hay aviso, cuando todo se complica uno se aplica. Incluso siendo ateo, él le pidió a Dios un deseo. Ella era esa chica típica que tiene a quien quiere pero que no quiere a quien tiene, solo quiere de manera psíquica.
El sabía que no era nadie sin ella, como yo sin la música. Sólo la estética no ayuda a que una relación sea estática. Con una táctica estratégica puedes oler el engaño, pero no calmar el daño de antaño que hoy causa réplica.
Él y ella bebían de esa botella su rencor, si salían juntos a bailar él siempre acababa en un rincón. Siempre añoraba con nostalgia días felices sobre ausentes, pero cuando el respeto se pierde, muere la magia.
Cansado de hacer de una habitación su prisión de noche, él salió y conoció a esa dama blanca dentro de un coche. Él y ella frente a un espejo se juraron amor eterno, nada tierno si esa voz que le hablaba venía del infierno.
Demasiado miedo hay, difícil es encontrar quien te sepa amar sin prejuicios; él y ella. Cada paso en falso te destroza el corazón. Dama blanca soy yo, hoy me vienes a buscar. Yo te alejaré de la realidad... tan alto como quieras volar.
Después de esa primera vez ella le hizo soñar, con su eterna primavera él creyó estar volando. Él y ella pasaron la noche entera conversando, en un rincón de la guantera de aquel coche, conectando.
Ella mostraba cada instante en otra dimensión y él, con tensión en el rostro y distante, entro en su cárcel. Él y ella, un matrimonio prohibido, como una huella que recuerda el olvido, un destello de lo no vivido.
Ella daba confianza; juntos vivieron soledad, juntos buscaron venganza y borraron sus viejas heridas, moldeando sus sueños en barro dentro de esta fábrica. Él y ella como imagen elástica entre la nostalgia.
Ella fue cada botella, cada golpe contra el suelo, pero él la comprendió, la cobijó y le dió consuelo. Ella daba recompensa, pensar en ella era escaparse. Al taparse con su manto de hielo perderse era encontrarse.
Junto a ella, princesa vestida de blanco, sus pasos la dirigen a un altar sobre un espejo en aquel banco. Sus cifras disfrazan su vida y él se da cuenta, piensa que ella vale más que sus rentas y nada comenta.
Ella y él, como lágrima dulce y amarga hiel. Como espina clavada en tu alma y brisa del amanecer. Como el Sol que ilumina el milagro y esta extraña Luna. Él y ella como voz que se apaga y buscar fortuna.
Demasiado miedo hay, difícil es encontrar quien te sepa amar sin prejuicios; él y ella. Cada paso en falso te destroza el corazón. Dama blanca soy yo, hoy me vienes a buscar. Yo te alejaré de la realidad... tan alto como quieras volar.
Pero cuando el amor se paga, tarde o temprano nacen llagas. Caricias por norma se transforman en dagas. Cuando la llama de un fuego se apaga todo es oscuro. Él abrió los ojos siendo ya tarde, solo vió muros.
Fueron tiempos duros. Nada en los bolsillos, sin amigos; justo castigo para aquel que juega con cuchillos. Para ella fue tan sencillo someterlo al completo olvido; para él fue tan utópico recuperar lo perdido.
Endebles castillos de falsas esperanzas derruidos. Campos sembrados con sueños a ceniza reducidos. Él sumido en la depresión que provoca la soledad. Ella con frialdad paseaba con otros por la ciudad.
Y es que el tiempo no conoce piedad. Cobrándose actos, no admite sobornos, hace que el pasado quede intacto. Ir con ella fue entablar un pacto con demonios. Perderlo todo, como árboles su follaje en otoño.
Ella no tiene dueño; controlarla fue más que difícil. Sin ella, él creía no ser útil y buscó la huida fácil. Aquella noche en aquel puente, su frágil mente decidió. Un paso afrente dió diciendo así a sus problemas adiós.
Ninguna de ellas concedió nada por este peregrino. Ninguna cedió lo mínimo por alterar su destino. Quizás su sino era yacer en un lecho eterno y estrecho, pero tu cuida tus pasos porque ella sí estará al acecho.
Demasiado miedo, difícil es encontrar quien te sepa amar sin prejuicios; él y ella. Cada paso en falso te destroza el corazón. Dama blanca soy yo, hoy me vienes a buscar... Él y ella.
Demasiado miedo hay, difícil es encontrar quien te sepa amar sin prejuicios; él y ella. Cada paso en falso te destroza el corazón. Dama blanca soy yo, hoy me vienes a buscar. Yo te alejaré de la realidad... tan alto como quieras volar. Él y ella...
Son historias en cada ciudad, en cada mente, en cada corazón. Hay una luz y hay un lado oscuro.
Ella tenía todo lo que el buscaba de una mujer, era ese ángel escondido tras su piel, con labios de miel. Él siempre supo qué escoger y ser fiel a su compromiso, preso del sabor de la hiel que luego le trajo un beso.
Así cedió por amor; por miedo a perderla no quiso ser la perla en manos de alguien que no apreciaría tenerla. Él y ella, conocerla fue un paso hacia un paraíso. Estaba feo ser su trofeo, éste era el precio de quererla.
No hay aviso, cuando todo se complica uno se aplica. Incluso siendo ateo, él le pidió a Dios un deseo. Ella era esa chica típica que tiene a quien quiere pero que no quiere a quien tiene, solo quiere de manera psíquica.
El sabía que no era nadie sin ella, como yo sin la música. Sólo la estética no ayuda a que una relación sea estática. Con una táctica estratégica puedes oler el engaño, pero no calmar el daño de antaño que hoy causa réplica.
Él y ella bebían de esa botella su rencor, si salían juntos a bailar él siempre acababa en un rincón. Siempre añoraba con nostalgia días felices sobre ausentes, pero cuando el respeto se pierde, muere la magia.
Cansado de hacer de una habitación su prisión de noche, él salió y conoció a esa dama blanca dentro de un coche. Él y ella frente a un espejo se juraron amor eterno, nada tierno si esa voz que le hablaba venía del infierno.
Demasiado miedo hay, difícil es encontrar quien te sepa amar sin prejuicios; él y ella. Cada paso en falso te destroza el corazón. Dama blanca soy yo, hoy me vienes a buscar. Yo te alejaré de la realidad... tan alto como quieras volar.
Después de esa primera vez ella le hizo soñar, con su eterna primavera él creyó estar volando. Él y ella pasaron la noche entera conversando, en un rincón de la guantera de aquel coche, conectando.
Ella mostraba cada instante en otra dimensión y él, con tensión en el rostro y distante, entro en su cárcel. Él y ella, un matrimonio prohibido, como una huella que recuerda el olvido, un destello de lo no vivido.
Ella daba confianza; juntos vivieron soledad, juntos buscaron venganza y borraron sus viejas heridas, moldeando sus sueños en barro dentro de esta fábrica. Él y ella como imagen elástica entre la nostalgia.
Ella fue cada botella, cada golpe contra el suelo, pero él la comprendió, la cobijó y le dió consuelo. Ella daba recompensa, pensar en ella era escaparse. Al taparse con su manto de hielo perderse era encontrarse.
Junto a ella, princesa vestida de blanco, sus pasos la dirigen a un altar sobre un espejo en aquel banco. Sus cifras disfrazan su vida y él se da cuenta, piensa que ella vale más que sus rentas y nada comenta.
Ella y él, como lágrima dulce y amarga hiel. Como espina clavada en tu alma y brisa del amanecer. Como el Sol que ilumina el milagro y esta extraña Luna. Él y ella como voz que se apaga y buscar fortuna.
Demasiado miedo hay, difícil es encontrar quien te sepa amar sin prejuicios; él y ella. Cada paso en falso te destroza el corazón. Dama blanca soy yo, hoy me vienes a buscar. Yo te alejaré de la realidad... tan alto como quieras volar.
Pero cuando el amor se paga, tarde o temprano nacen llagas. Caricias por norma se transforman en dagas. Cuando la llama de un fuego se apaga todo es oscuro. Él abrió los ojos siendo ya tarde, solo vió muros.
Fueron tiempos duros. Nada en los bolsillos, sin amigos; justo castigo para aquel que juega con cuchillos. Para ella fue tan sencillo someterlo al completo olvido; para él fue tan utópico recuperar lo perdido.
Endebles castillos de falsas esperanzas derruidos. Campos sembrados con sueños a ceniza reducidos. Él sumido en la depresión que provoca la soledad. Ella con frialdad paseaba con otros por la ciudad.
Y es que el tiempo no conoce piedad. Cobrándose actos, no admite sobornos, hace que el pasado quede intacto. Ir con ella fue entablar un pacto con demonios. Perderlo todo, como árboles su follaje en otoño.
Ella no tiene dueño; controlarla fue más que difícil. Sin ella, él creía no ser útil y buscó la huida fácil. Aquella noche en aquel puente, su frágil mente decidió. Un paso afrente dió diciendo así a sus problemas adiós.
Ninguna de ellas concedió nada por este peregrino. Ninguna cedió lo mínimo por alterar su destino. Quizás su sino era yacer en un lecho eterno y estrecho, pero tu cuida tus pasos porque ella sí estará al acecho.
Demasiado miedo, difícil es encontrar quien te sepa amar sin prejuicios; él y ella. Cada paso en falso te destroza el corazón. Dama blanca soy yo, hoy me vienes a buscar... Él y ella.
Demasiado miedo hay, difícil es encontrar quien te sepa amar sin prejuicios; él y ella. Cada paso en falso te destroza el corazón. Dama blanca soy yo, hoy me vienes a buscar. Yo te alejaré de la realidad... tan alto como quieras volar. Él y ella...
jueves, 8 de mayo de 2008
Rouco Varela, en la portada de Interviú
Bueno, pero no él directamente; mejor dicho, su sobrina:
*en la propia Interviú.
*otra noticia, un poco más extensa.
*en la propia Interviú.
*otra noticia, un poco más extensa.
jueves, 1 de mayo de 2008
cosas de la vida
creo que de saber escribir en un diario los pensamientos e ideas que he tenido con el tiempo, creo que si fuese capaz de escribir aquello que siento en una carta sin destinatario ni remitente, contendría algunas frases como éstas...
Cuantas veces me he caído a lo largo de esta vida,/ y he aprendido a levantarme en esa eterna caída;/ que las penas no se olvidan ni con porros ni bebidas./ "Game Over". Puedes jugar bien y perder la partida./
Por arriesgarte ni te imaginas los colegas que llegan a traicionarte./ ¿Cuántas preguntas más solo debes solucionarte,/ cuántas penas llegarán a ahogarte,/ cuántas bellas damas consiguieron conquistarte?/
Cuando algo no sea justo no puedes guardar silencio./ Tú sabes que algo falta para llenar el vacío./ Debes seguir bien firme en línea recta ese camino./ Jamás debes hundirte, lucha y sigue pero erguido./
Cuando todo salga mal espérate, no corre prisa./ Siempre al mirar tu foto se me nublaba la vista,/ pesimista he sido siempre y creo que seguiré siendo/ porque todo me va igual y en recuerdos te sigo viendo./
No fue buena tu intención no pude olvidar tu traición,/ porque murió, se rompió y dejó de latir mi corazón,/ me encerraste en tu prisión sin previa justificación./ ¿Por qué te fuiste? Te pregunto sin darme una explicación./
Gracias a ello me convertí en un niñato desconfiado,/ porque la vida da palos, sólo debes aceptarlos./ En mis ojos sólo queda ya odio y un puro rencor,/ porque no sabes el dolor que se siente al perderlo todo./
Me encerré en la habitación y en un rincón me pusé a llorar./ "Dime de qué coño sirve si tú ya no estás."/ Quiero borrar de mi mente todos los momentos malos,/ quiero seguir siendo fuerte, aquel niño desconsolado./
Pero aún te veo reflejada en aquel oscuro cristal,/ recordando aquellos días, juntos en ese portal,/ en el que rozaba tus labios; ese tiempo era genial./ Recuerdo que quería estar junto a ti hasta el final./
Son cosas de la vida, son cosas de tu historia,/ cosas del día a día; hay penas pero también glorias./ Días en los que vuelas, días que te caes en fosas./ En el jardín plantado hay mala hierba y también rosas./
Un día más todo se nubla, ya no hay ganas de vivir./ No hay nada por lo que seguir, no hay nada que haga sonreír,/ y es que al final uno acaba hasta conviviendo con sus penas./ Uno acaba solo con ganas de cortarse las venas./
Porque amigos, porque fracasarías por norma;/ yo confié en vosotros y la amistad se deforma,/ facilmente mi frágil mente se escapó de todo./ Entre frase y frase, caja y bombo yo salí del lodo./
Si es que todos ciegamente mirais sólo en vuestro bien,/ pues amigos verdaderos sólo uno de cada cien./ Sé que sólo puedo confiar en el bolígrafo y papel,/ porque al contarles mi vida no me siento como un imbécil./
les narro uno a uno mis secretos más profundos,/ pues ni se reirán de mí ni se enterará todo el mundo./ Me han fallado tantas veces que ya perdí la cuenta,/ y no recuerdo, la verdad quizá unos 30 o 40./
Y es que más de la mitad bajo una máscara se emmascara;/ les mueve el interés, la codicia, nada ganan./ Perderán más amistades de las que jamás ganarán./ A dónde irán, día a día, me pregunto, a dónde irán./
Ya no espero nada de nadie, no espero que me entiendas,/ no mencionaré ni un nombre, no creo que valga la pena./ Sé que no existen amigos aunque me tengo a mí mismo./ Sé que puedo vivir solo sin caerme en el abismo./
Es el relato de cualquier historia en cualquier parte./ No confíes en nadie, pueden fallarte./ Esto sólo son consejos que este pequeñajo puede darte,/ pero a partir de ahí dejo en tus manos lo de fiarte./
Porque el tiempo va cambiando pero la gente también;/ porque el tiempo va pasando y nunca se va a detener;/ porque quedan muchas cosas todavía que aprender;/ porque aún queda un camino en la vida que debo escoger./
(Porque) son cosas de la vida, son cosas de tu historia,/ cosas del día a día; hay penas pero también glorias./ Días en los que vuelas, días que te caes en fosas./ En el jardín plantado hay mala hierba y también rosas./
Y es que son cosas de la vida, capítulos de mi historia./ Aquel cuento de hadas se convirtió en más pena que gloria,/ en escoria derramada, llantos sobre una almohada,/ porque desgracia me aclama y me acompaña hasta la cama./
Paranoias, rayadas y una amarga soledad./ Me dejó la dama la cual amaba de verdad./ Cada mañana bajo sábanas lloro pensando en ti./ Esa noche que discutimos fue la última vez que te vi./
Y me pregunto el por qué de cada beso que me dabas./ Por qué en ti confiaba si el porque era la respuesta que faltaba./ Por qué la suerte jamás me acompaña./ No me extraña que no crea ni una pizca en la esperanza./
Laberinto sin salida; te busco y no te encuentro./ En el único lugar que estás es en mi pensamiento,/ bien adentro, exactamente donde están los sentimientos,/ los lamentos, desde entonces mi corazón late lento./
Tras meses a veces sigo pensando cuando era tu niño./ Aquellos besos por el cuello lentamente y con cariño/ que me dabas me llenaban de esperanza y de ilusión./ Sigo recordando el día que murió mi corazón./
Recuerdo que mi vida por ti hubiera dado./ Dudo que exista alguien que te ame como te he amado./ Nunca te faltó de nada porque todo te lo di./ quiero dormirme y despertar, saber que jamás te perdí./
Y aunque me cueste aceptarlo sigues en mi pensamiento./ Intento olvidarte pero es que no sé si quiero./ Todos sabemos que el orgullo no lleva a ninguna parte./ Todo es oscuro desde el día que me dejaste./
Suerte me dio la espalda y se perdió la esperanza./ el tiempo olvida y no perdona, no espera, la aguja avanza./ Yo perdono y nunca olvido. Me siento solo y vacío./ Jamás me arrepentí del tiempo que juntos vivimos./
(Porque) son cosas de la vida, son cosas de tu historia,/ cosas del día a día; hay penas pero también glorias./ Días en los que vuelas, días que te caes en fosas./ En el jardín plantado hay mala hierba y también rosas./
Que la vida es una mierda además lo corroboramos./ No hacemos nada al respecto y de brazos nos cruzamos./ Fácil esconderse, quejarse, ahogar penas en botellas,/ sin pensar ningún momento que consecuencias conlleva./
Engáñate, vive empeñado en decir que la vida es bella./ Pasan horas, días, meses, años y aún confías en ella./ El daño ya pasó; vive el hoy o perderás el mañana./ Esta es la historia de alguien que ya no confía en nada./
Aprecia lo que tienes antes de que se te escape,/ porque muchos se arrepienten y ya es demasiado tarde,/ y derraman lágrimas, solos en un roto silencio./ El tiempo avanza lento dentro de su cuerpo muerto./
Tú vive cada momento como si fuese tu último respiro/ del aire contaminado en el crepúsculo./ El versículo final, final del último capítulo./ Cómo llamarle a este episodio que no tiene título./
(de la mano del autor de aquel conocido "las niñas son unas guarras" y ojo, va sin segundas!!!)
Cuantas veces me he caído a lo largo de esta vida,/ y he aprendido a levantarme en esa eterna caída;/ que las penas no se olvidan ni con porros ni bebidas./ "Game Over". Puedes jugar bien y perder la partida./
Por arriesgarte ni te imaginas los colegas que llegan a traicionarte./ ¿Cuántas preguntas más solo debes solucionarte,/ cuántas penas llegarán a ahogarte,/ cuántas bellas damas consiguieron conquistarte?/
Cuando algo no sea justo no puedes guardar silencio./ Tú sabes que algo falta para llenar el vacío./ Debes seguir bien firme en línea recta ese camino./ Jamás debes hundirte, lucha y sigue pero erguido./
Cuando todo salga mal espérate, no corre prisa./ Siempre al mirar tu foto se me nublaba la vista,/ pesimista he sido siempre y creo que seguiré siendo/ porque todo me va igual y en recuerdos te sigo viendo./
No fue buena tu intención no pude olvidar tu traición,/ porque murió, se rompió y dejó de latir mi corazón,/ me encerraste en tu prisión sin previa justificación./ ¿Por qué te fuiste? Te pregunto sin darme una explicación./
Gracias a ello me convertí en un niñato desconfiado,/ porque la vida da palos, sólo debes aceptarlos./ En mis ojos sólo queda ya odio y un puro rencor,/ porque no sabes el dolor que se siente al perderlo todo./
Me encerré en la habitación y en un rincón me pusé a llorar./ "Dime de qué coño sirve si tú ya no estás."/ Quiero borrar de mi mente todos los momentos malos,/ quiero seguir siendo fuerte, aquel niño desconsolado./
Pero aún te veo reflejada en aquel oscuro cristal,/ recordando aquellos días, juntos en ese portal,/ en el que rozaba tus labios; ese tiempo era genial./ Recuerdo que quería estar junto a ti hasta el final./
Son cosas de la vida, son cosas de tu historia,/ cosas del día a día; hay penas pero también glorias./ Días en los que vuelas, días que te caes en fosas./ En el jardín plantado hay mala hierba y también rosas./
Un día más todo se nubla, ya no hay ganas de vivir./ No hay nada por lo que seguir, no hay nada que haga sonreír,/ y es que al final uno acaba hasta conviviendo con sus penas./ Uno acaba solo con ganas de cortarse las venas./
Porque amigos, porque fracasarías por norma;/ yo confié en vosotros y la amistad se deforma,/ facilmente mi frágil mente se escapó de todo./ Entre frase y frase, caja y bombo yo salí del lodo./
Si es que todos ciegamente mirais sólo en vuestro bien,/ pues amigos verdaderos sólo uno de cada cien./ Sé que sólo puedo confiar en el bolígrafo y papel,/ porque al contarles mi vida no me siento como un imbécil./
les narro uno a uno mis secretos más profundos,/ pues ni se reirán de mí ni se enterará todo el mundo./ Me han fallado tantas veces que ya perdí la cuenta,/ y no recuerdo, la verdad quizá unos 30 o 40./
Y es que más de la mitad bajo una máscara se emmascara;/ les mueve el interés, la codicia, nada ganan./ Perderán más amistades de las que jamás ganarán./ A dónde irán, día a día, me pregunto, a dónde irán./
Ya no espero nada de nadie, no espero que me entiendas,/ no mencionaré ni un nombre, no creo que valga la pena./ Sé que no existen amigos aunque me tengo a mí mismo./ Sé que puedo vivir solo sin caerme en el abismo./
Es el relato de cualquier historia en cualquier parte./ No confíes en nadie, pueden fallarte./ Esto sólo son consejos que este pequeñajo puede darte,/ pero a partir de ahí dejo en tus manos lo de fiarte./
Porque el tiempo va cambiando pero la gente también;/ porque el tiempo va pasando y nunca se va a detener;/ porque quedan muchas cosas todavía que aprender;/ porque aún queda un camino en la vida que debo escoger./
(Porque) son cosas de la vida, son cosas de tu historia,/ cosas del día a día; hay penas pero también glorias./ Días en los que vuelas, días que te caes en fosas./ En el jardín plantado hay mala hierba y también rosas./
Y es que son cosas de la vida, capítulos de mi historia./ Aquel cuento de hadas se convirtió en más pena que gloria,/ en escoria derramada, llantos sobre una almohada,/ porque desgracia me aclama y me acompaña hasta la cama./
Paranoias, rayadas y una amarga soledad./ Me dejó la dama la cual amaba de verdad./ Cada mañana bajo sábanas lloro pensando en ti./ Esa noche que discutimos fue la última vez que te vi./
Y me pregunto el por qué de cada beso que me dabas./ Por qué en ti confiaba si el porque era la respuesta que faltaba./ Por qué la suerte jamás me acompaña./ No me extraña que no crea ni una pizca en la esperanza./
Laberinto sin salida; te busco y no te encuentro./ En el único lugar que estás es en mi pensamiento,/ bien adentro, exactamente donde están los sentimientos,/ los lamentos, desde entonces mi corazón late lento./
Tras meses a veces sigo pensando cuando era tu niño./ Aquellos besos por el cuello lentamente y con cariño/ que me dabas me llenaban de esperanza y de ilusión./ Sigo recordando el día que murió mi corazón./
Recuerdo que mi vida por ti hubiera dado./ Dudo que exista alguien que te ame como te he amado./ Nunca te faltó de nada porque todo te lo di./ quiero dormirme y despertar, saber que jamás te perdí./
Y aunque me cueste aceptarlo sigues en mi pensamiento./ Intento olvidarte pero es que no sé si quiero./ Todos sabemos que el orgullo no lleva a ninguna parte./ Todo es oscuro desde el día que me dejaste./
Suerte me dio la espalda y se perdió la esperanza./ el tiempo olvida y no perdona, no espera, la aguja avanza./ Yo perdono y nunca olvido. Me siento solo y vacío./ Jamás me arrepentí del tiempo que juntos vivimos./
(Porque) son cosas de la vida, son cosas de tu historia,/ cosas del día a día; hay penas pero también glorias./ Días en los que vuelas, días que te caes en fosas./ En el jardín plantado hay mala hierba y también rosas./
Que la vida es una mierda además lo corroboramos./ No hacemos nada al respecto y de brazos nos cruzamos./ Fácil esconderse, quejarse, ahogar penas en botellas,/ sin pensar ningún momento que consecuencias conlleva./
Engáñate, vive empeñado en decir que la vida es bella./ Pasan horas, días, meses, años y aún confías en ella./ El daño ya pasó; vive el hoy o perderás el mañana./ Esta es la historia de alguien que ya no confía en nada./
Aprecia lo que tienes antes de que se te escape,/ porque muchos se arrepienten y ya es demasiado tarde,/ y derraman lágrimas, solos en un roto silencio./ El tiempo avanza lento dentro de su cuerpo muerto./
Tú vive cada momento como si fuese tu último respiro/ del aire contaminado en el crepúsculo./ El versículo final, final del último capítulo./ Cómo llamarle a este episodio que no tiene título./
(de la mano del autor de aquel conocido "las niñas son unas guarras" y ojo, va sin segundas!!!)
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